Skip to content

A primera vista

11 de abril de 2013

Casi la hora de comer. Sentado en un banco de la calle. A unos diez metros venía aquél cacho perro, Mastín, san Bernardo,…yo que sé. Sus amos, un matrimonio. Me miró y su cabeza se quedó inmovil. Luego, la bajó, con los ojos un poco hacia arriba,la cola casi horizontal pero moviéndose ya hacia los lados. Se desvió hacia mí y la correa se tensó un poco. No les miraba, pero noté que los dueños nos miraban a uno y a otro como intentando averiguar qué pasaba. Ella dejó caer la correa, el perro se acercó haciendo círculos con la cola, la cabeza basculando. El morro húmedo y brillante. Los ojos también brillantes. Puso las zarpas -no se pueden llamar de otro modo- sobre el banco y se lanzó a lamerme la oreja. Le abracé por el cuello. “Que bonito eres. Tranquilo, tranquilo.” Le pasé la mano por el morro. La nariz era toda negra y brillaba por la humedad. Le moví la cabeza hacia mí, y nos miramos como queriendo saber más uno de otro. “Hala vete, que te esperan.” Le solté. La pasé la mano por la cabeza y le empuje suavemente por el pecho como queriendo apartarlo (no quería). Bajó las patazas del banco, me miró y volvió dando saltos hacia sus dueños. El hombre cogió la correa. Miraron al perro y me sonrieron (orgullosos). Luego se alejaron. El perro volvió la cabeza y me miró, ahora con tranqulidad. Los ojos todavía brillantes. Miré el reloj. Me levanté. Era la hora de la comida. Vuelta a casa. Habiamos tenido nuestro minuto.

Anuncios
Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: